Conceptos Filosóficos

Taoísmo, Confucionismo y Budismo: Bases del Tai Chi

El Tai Chi tradicional tiene un profundo contenido filosófico y ético, que sustenta la práctica a través de las "formas" o expresiones del mismo. Sus códigos éticos, transmitidos por las antiguas familias, están basados en la esencia misma de la cultura china, cuyos fundamentos son el taoísmo, el confusionismo y el budismo.

El taoísmo ve al ser humano como un elemento inserto en la Naturaleza, y le muestra el camino de retorno a lo natural, camino que perdemos al ser parte de una cultura creada por el hombre. La naturaleza es parte del Tao, una forma de llamar a un principio del que no se puede hablar ni adjudicarle atributos.

 

El confusionismo inspira y exhorta al ser humano para que se transforme en un hombre superior ("un personaje capaz de examinar y corregir continuamente sus errores, de estructurar su destino en forma soberana y de vivir en comunión con las energías cósmicas visibles e invisibles" (I Ching, Libro de los Cambios)); y actúe como tal en su entorno social, imitando y siguiendo la ley del Cielo y de la Tierra.  

Finalmente, el budismo enseña y muestra el camino para trascender el sufrimiento de la vida humana y llegar al estado de ser iluminado, en el que se está unido al Espíritu que llena el universo y el corazón de todos los seres.

Transmitido de generación en generación, de maestro a discípulo, el Tai Chi tradicional pone énfasis en que es necesario desarrollar este código ético para llegar a ser un verdadero practicante; de lo contrario, es posible realizar hermosas "coreografías" siguiendo los bellos movimientos de este arte, o diestros ejercicios de competición, pero esos movimientos estarán desprovistos de esencia y nada tendrán que ver con el desarrollo de Lo Esencial Supremo, que hace del Tai Chi una disciplina espiritual.